Actuación policial ante personas con trastorno mental

ACTUACIÓN ANTE PERSONAS CON TRASTORNOS MENTALES
INTRODUCCIÓN
Las FCS, en el cumplimiento de sus misiones institucionales, atiende al ciudadano en las dependencias oficiales de su organización central y periférica, a través de la atención telefónica en sus números de emergencias, así como durante la prestación de los servicios de prevención y las intervenciones llevadas a cabo por sus componentes.
La actuación de los agentes, por lo que se refiere a la prevención y el auxilio en el ámbito de la seguridad, da lugar a situaciones en las que los mismos tienen que interactuar con todo tipo de ciudadanos, representativos del más amplio espectro de la sociedad, con los que debe observar en todo momento un trato correcto y esmerado.
Por otro lado, el llevar a cabo los cometidos institucionales asignados, en parte relacionados con la vigilancia del cumplimiento del ordenamiento jurídico, provoca intervenciones en las que preexiste un conflicto entre el respeto de las normas de convivencia por parte de todos los ciudadanos y la presunta vulneración de las leyes o normas por algunos de ellos.
En estas ocasiones, los ciudadanos presentes en cada situación pueden exteriorizar una alteración en sus comportamientos y reaccionar de distinta forma. En la mayor parte de las ocasiones esta reacción se encuentra relacionada con la gestión del estrés, que afecta de diferente manera a cada individuo.
No obstante, y como un reflejo de la sociedad, existen casos en los que las reacciones de ciudadanos concretos responden a una capacidad de razonamiento y de discernimiento que evidencian síntomas de problemas de salud mental, ya estén previamente diagnosticados o no.
Sobre la base del ya referido trato correcto y esmerado a los ciudadanos, y de la responsabilidad en el cumplimiento de sus cometidos, las FCS debe llevar a cabo actuaciones específicas cuando, con ocasión del servicio, concurran personas con síntomas de tener problemas de salud mental.
En el ámbito del MI ya existen publicaciones que desarrollan la manera de afrontar y resolver diferentes situaciones durante el normal desempeño de los cometidos del servicio, así como la forma particular de actuar cuando acontece una urgencia relacionada con problemas de salud mental ("urgencias psiquiátricas”).
No obstante, el conjunto de decisiones y técnicas a poner en práctica ante personas que manifiesten problemas de salud mental aconseja un tratamiento integral de la forma de actuar en estas situaciones que proporcione un marco general orientativo al respecto, sin perjuicio de que las publicaciones referidas anteriormente lleven a cabo concreciones relativas a cada uno de sus aspectos de tratamiento específicos (intervención operativa, policía judicial genérica...).


PROCEDIMIENTOS DE ACTUACIÓN

En una situación de este tipo lo primero que hemos de hacer es identificar el problema correctamente y valorar la gravedad.
No estropear las cosas o por lo menos, tratar de controlar la situación hasta la llegada de personal facultativo o especializado.

Debemos atender a:

Su presentación: apariencia, movimientos corporales, gestos (lenguaje no verbal). 

Su discurso: (conducta verbal).


Sus reacciones al contacto con la policía:
  • De confianza y cooperación: pueden evidenciar docilidad y familiaridad exagerada. A veces, necesitan contacto y aproximación.
  • De oposición: rechazo sistemático de conversación, negativismo absoluto.
  • De indiferencia: indolencia o excesiva pasividad, apatía total (esquizofrenias).

Condiciones generales:

Qué hacer

  • Tranquilizarle y bajar el nivel de excitación.
  • Facilitar la expresión de los sentimientos.
  • Mostrar respeto.
  • Empleo de la ESCUCHA ACTIVA.
  • Emplear un tono de voz modulado.
  • Hablar a un ritmo adecuado; no rápido.
  • Ser claros en nuestros mensajes.
  • Evitar público (en la medida de lo posible).
  • Estar SIEMPRE ALERTA.

Qué NO hacer 

  • Responder a sus estímulos violentos.
  • Tratar de calmarlo en su fase de excitación. 
  • Elevar el volumen de voz.
  • Argumentar sobre las ventajas de portarse bien.
  • Avergonzarlo por su comportamiento.
  • Fiarse de promesas de buen comportamiento.

Diferentes situaciones, diferentes actuaciones
Dentro de la actuación policial nos podemos encontrar con diferentes situaciones claramente diferenciadas:
  • Persona con TM, en crisis y que no ha cometido ninguna infracción penal.
  • Persona con TM, en crisis y que ha cometido algún tipo de infracción penal.
  • Persona con TM, en crisis y se encuentra ingresado en algún centro penitenciario o depósito municipal.
De estas tres situaciones, solo haremos hincapié en las dos primeras por considerarlas como las más usuales.


PERSONAS CON TM, EN CRISIS Y QUE NO HA COMETIDO NINGUNA INFRACCIÓN PENAL.

Nos referimos a tres situaciones distintas:
  • Ciudadano, presunto suicida.
  • Ciudadano, no violento.
  • Ciudadano, violento.

1. Ciudadano con TN, presunto suicida. 

La actuación policial en un intento de suicidio es una de las responsabilidades más directas con que se puede encontrar un agente, ya que una vida humana puede depender de lo acertado de su actuación, sin que tenga en ese momento posibilidad de recabar ayuda o consejo sobre lo más conveniente.

Aproximadamente el 90% de los casos de suicidio se relacionan con algún trastorno mental, sobre todo con los trastornos afectivos (depresión, trastorno bipolar) pero también con la esquizofrenia, los trastornos de ansiedad y los trastornos de personalidad.

Las personas afectadas por esquizofrenia presentan una probabilidad de riesgo suicida 9 veces superior frente a la población general. Hasta un 10% de ellas fallece tras una tentativa y hasta un 30% lo intenta al menos una vez en la vida. El 30-40% de las muertes por suicidio son precedidas por un intento anterior de suicidio.

Cuando el intento de suicidio es inminente, o incluso violento, es preciso considerar que ese sujeto suele encontrarse en una situación que se caracteriza por la presencia simultánea de varios factores que le impulsan a realizar el acto suicida, pero también de otros que frenan la realización de ese impulso. Lógicamente, nuestro interés deberá ir orientado a bloquear en la medida de lo posible aquello que impulse al suicidio y a desbloquear o potenciar aquello que lo frene. 
Las pautas de actuación deberán guiarse, por norma general, dentro de las siguientes directrices:

  • En caso de presencia de objetos peligrosos, se intentarán apartar o se retirará a la persona del lugar.
  • No realizar gestos bruscos.
  • Evitar la presencia de muchas personas en la escena.
  • Alejar de la zona a la persona/s que pueda/n haber estado implicada/s en el desencadenante de la situación.
  • El diálogo lo debe llevar un solo agente.
  • Mantener el espacio interpersonal. En caso de acercamiento, progresivo.
  • Adoptar una actitud de ESCUCHA ACTIVA, haciendo preguntas.
  • No juzgar ni culpabilizar.
  • No minimizar los motivos que le llevan a acabar con su vida.
  • Emplear términos y frases amables.
  • Reconocer lo mal que lo debe estar pasando y el sufrimiento que tiene. EMPATÍA.
  • Generar una relación de agradecimiento o reconocimiento: ¿Quieres que llamemos a alguien, que te traigamos algo?Aparecerán sentimientos de vergüenza ante el dispositivo. “En realidad hemos venido porque es importante para nosotros que pienses un poco mejor sobre esta situación”
  • Intentar llegar a aplazamientos.
  • Intentar sacar temas de conversación de cosas que sean de su interés.
  • Desconfiar si se muestra demasiado colaborador/a ya que puede aprovechar la apariencia de éxito para llevar a cabo el acto suicida.
  • No dejar a la persona sola. Permanecer hasta que la situación se haya resuelto y sea trasladado a un hospital.

2. Ciudadano con TM, no violento. 

En este caso la actuación policial será estrictamente asistencial. No obstante, debemos de tener en cuenta que cuando la Policía es requerida para hacerse cargo de una situación en la que participa un enfermo que no se encuentra en el correcto uso de sus facultades mentales, se suelen cumplir varias condiciones:

  • Las personas que se encuentran en el entorno del sujeto consideran que no pueden controlar con sus propios recursos esas conductas.
  • La presencia policial puede suponer, para el sujeto que en ese momento se encuentra fuera de su propio autocontrol, un paso más de represión que no acepta y que se inició cuando otras personas intentaron obligarle a controlar su conducta; por consiguiente, la presencia policial puede incrementar la agitación del enfermo, desembocando una situación pacífica en violenta.
  • Por último, los policías somos también personas, y como tales podemos compartir los mismos miedos, prejuicios o supersticiones que tantas personas en nuestra sociedad tienen frente a los enfermos mentales y que, muchas veces, son precisamente las que ocasionan o impulsan reacciones inadecuadas por parte de éstos.

Consideraciones específicas:
  • Decir que sabemos que tiene miedo y que estamos para ayudarle. “Es normal que si piensas que todos quieren hacerte daño no confíes en mi, pero yo estoy aquí por si necesitas que alguien te ayude”. 
  • En caso de presencia de objetos peligrosos en el lugar, se intentarán apartar o se retirará a la persona del lugar. 
  • Hablar a la persona sólo un agente. 
  • Evitar el contacto ocular mantenido o fijo. 
  • No realizar gestos bruscos. 
  • Mantener el espacio interpersonal. 
  • Respetar las latencias de respuestas. 
  • Si no le entendemos, decir que estamos haciendo todo lo posible por entender qué necesita, y que necesitamos ayuda. 
  • Intentar separar a la persona afectada del contenido del delirio. 
  • No realizar críticas ni burlas acerca del contenido delirante, por muy estrafalario o extraño que nos parezca.
3. Ciudadano con TM, violento.
Cuando nos encontremos con un sujeto cuya conducta se manifiesta a través de rabietas, agitación, desorientación o cualquier otra forma de conducta impulsiva y fuera de control de la conciencia reflexiva, además de todo lo que hasta aquí hemos visto sobre intervención con enfermos mentales, deberemos tener en cuenta otros aspectos.

  • Intentaremos ganar tiempo y requeriremos la ayuda de los servicios de urgencias sanitarias; no seamos héroes. 
  • Neutralizaremos la actuación del sujeto, evitando en lo posible que se cause daño a sí mismo o lo cause a terceras personas. 
  • Colaboraremos en el traslado del enfermo al centro sanitario, así como en su custodia si es necesario y somos requeridos por los facultativos; en este caso, si el traslado se realiza en vehículo sanitario, es recomendable no portar armas de fuego, que deberán quedar en custodia de algún compañero. 
  • Retiraremos al sujeto del ambiente provocador y de los testigos que puedan potenciar su vergüenza, o que puedan hacer sentir al sujeto que con este tipo de conductas consigue llamar la atención. 
  • Restaremos importancia a lo ocurrido (no ha delinquido), no para infravalorar la reacción del sujeto, sino para restarle trascendencia a su conducta y que no tenga consecuencias negativas posteriores que hagan que la repita con frecuencia. 
  • Objetivo fundamental: Que no haya peligro para los agentes actuantes, para propia persona y para terceros.
PERSONA CON TM, EN CRISIS Y QUE HA COMETIDO ALGÚN TIPO DE INFRACCIÓN PENAL O DELITO.

Normalmente, la Policía carece de elementos de juicio suficientes para determinar realmente si una persona es o no imputable de un hecho delictivo, por encontrarse en algunos de los supuestos de exclusión recogidos en nuestro Código Penal; además, no es el Policía a quien corresponde la apreciación y aplicación de esas eximentes de la responsabilidad penal, sino a la autoridad judicial.
Por ello, en estos supuestos procederemos como en cualquier otro caso: se procederá a la detención legal del sujeto según los requisitos establecidos en los artículos 17 de la Constitución y 520 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, procediendo a la instrucción del correspondiente atestado policial.
Ahora bien, ante la sospecha de que el presunto autor de un hecho delictivo tenga alteradas sus facultades mentales, se procederá a su traslado a un centro médico para que sea un facultativo quien certifique la necesidad de su internamiento en el servicio correspondiente, donde permanecerá, si procede, con la debida custodia policial, informando de ello a la Autoridad Judicial, que será la que disponga lo que proceda con respecto al detenido hasta la celebración del correspondiente juicio penal.
No obstante hemos de tener en cuenta esta forma de proceder: 

  • Actuación enfocada a su plena identificación y si procede, a su detención, siempre con tal observancia de sus derechos, teniendo en cuenta las características especiales que conlleva su estado.
  • Recabar siempre ayuda especializada. Seguir pautas del personal facultativo. En caso de internamiento en servicio correspondiente, permanecerá, si procede, con la debida custodia policial, informando de ello a la AJ.
  • Explicación detallada del procedimiento que se ha de seguir por el delito cometido, explicando todo de manera clara y que le sea comprensible.
CONSIDERACIONES FINALES
La intervención policial con personas con TM requiere tener en cuenta que la persona en situación de crisis está asustada, a la defensiva y desorientada. Necesita seguridad y confianza. 

Mostar COMPRENSIÓN, ATENCIÓN, SENSIBILIDAD a los problemas que nos exponen, INTERÉS y CAPACIDAD DE ESCUCHA; El USO DE LA PALABRA, para persuadir e intentar influir en la persona afectada, y APORTAR TRANQUILIDAD, para que la persona se calme y atienda las instrucciones que se le impartan, son habilidades esenciales que facilitan la resolución exitosa en este tipo de intervenciones.